precedente recargo de prestaciones

«Los magistrados se muestran partidarios de poder asegurar el recargo de prestaciones equiparando la situación descrita a la de otros seguros cuyas garantías también cubren negligencias y sanciones económicas.»

HECHOS

La empresa «Uralita, SA» solicitó que se anulase resolución administrativa en materia de «recargo de prestaciones», y en la que se había declarado la responsabilidad de la misma por la enfermedad profesional que había causado la muerte de un trabajador, imponiéndole el recargo del 50% en las correspondientes prestaciones por incumplimientos de medidas de seguridad.

el fALLO

Se desestimó el recurso de casación y confirma el Tribunal Supremo que Uralita, como empresa subrogada, es responsable del recargo de las prestaciones fijado por el fallecimiento de un trabajador por infracción de las medidas de seguridad de la empresa subrogante.

El Precedente

En dicha sentencia, a pesar de desestimar el recurso, a través del voto particular que formula el Magistrado Excmo. Sr. D. Jose Manuel Lopez García de la Serrana, y al que se adhiere el Magistrado Excmo. Sr. D. Jose Luis Gilolmo López, discrepan en varias razones, y concretamente en la cuarta y sexta que dicen textualmente:

Cuarta es una indemnización y por eso tiene que deducirse del valor total del daño a la hora de fijar la indemnización civil adicional. Realmente, podría entenderse que repara, principalmente los daños morales, pues la pérdida de la capacidad de ganancia se indemniza con la prestación fijada en función del salario cobrada

Sexta. «Sobre la prohibición de asegurar el recargo. Un sector doctrinal mantiene que a partir de la vigencia de la Ley 31/1995 ha quedado derogada, tácitamente, la prohibición de aseguramiento del recargo que nos ocupa. Esta doctrina parece correcta habida cuenta que el artículo 15-5 de la citada Ley autoriza a «concertar operaciones de seguro que tengan por fin garantizar como ámbito de cobertura la previsión de riesgos derivados del trabajo» … Y es que en definitiva nada impide el aseguramiento del recargo, máxime cuando la responsabilidad en orden a su pago se objetiva y la normativa de seguros permite asegurar las responsabilidades civiles derivadas de actos negligentes ( artículos 1 , 19 y 76 y siguientes de la Ley 50/1980, de 8 de octubre , y demás concordantes de las normas que regulan el seguro obligatorio para el uso de vehículos de motor (R.D.L. 8/2004) y de responsabilidad civil del cazador (R.D. 63/1994), sin que se pueda olvidar lo antes dicho sobre que el recargo tiene naturaleza indemnizatoria y no sancionadora.

Conclusión

En las razones expresadas por los magistrados se muestran partidarios de poder asegurar el recargo de prestaciones equiparando la situación descrita a la de otros seguros cuyas garantías también cubren negligencias y sanciones económicas.